Preguntas frecuentes

¿En qué medida es desaconsejable tomar café?

La cafeína interfiere en la absorción de calcio, por lo que una ingesta elevada de café favorece la osteoporosis. Hay estudios que muestran que las mujeres que toman más de 4 tazas de café al día, corren un mayor riesgo de padecer osteoporosis después de la menopausia y durante la vejez. Modere el consumo de café, sobre todo si es una mujer cercana a la menopausia.

¿Beber agua durante las comidas engorda?

El agua no tiene calorías, puesto que sólo contiene minerales. No importa el momento en que se tome. Asimismo, sería incluso recomendable beber agua antes o durante la comida en el caso de dietas de adelgazamiento, puesto que al aumentar el bolo alimenticio en el estómago, la sensación de saciedad hace que nos sintamos más satisfechos después de comer, aunque la comida haya sido ligera.

El agua es el compuesto más abundante en el cuerpo humano. Es indispensable para todas las funciones vitales del mismo: la digestión, la respiración, la absorción, etc. Todos los días eliminamos gran cantidad de ella, por ello es muy importante reponerla.

La necesidad de ingestión de agua varía según la edad, el estado de salud, la actividad física, la dieta habitual y el clima en que se vive, sin embargo se considera que 2 litros de agua o entre 6 y 8 vasos de agua diariamente, ayudan a reponer toda la que perdemos cada día.

¿Si compro galletas integrales estoy cuidando mi salud?

¡Ojo! No confunda integral con bueno para la salud. Es cierto que los cereales en su forma integral son aconsejables en nuestra dieta diaria, dado que aumenta el aporte de fibra. Pero frecuentemente los productos de bollería y las galletas integrales llevan adicionadas grasas no cardiosaludables.

Debemos escoger aquellos que estén elaborados con aceite de oliva o bien, en segundo lugar, con aceites de semilla. Por otro lado, debemos evitar las grasas animales, el aceite de coco y palma, pues contienen muchos ácidos grasos saturados, involucrados en la aparición de aterosclerosis. También debemos rechazar alimentos que contengan grasas o aceites vegetales no especificados.

En definitiva, fíjese bien en los ingredientes y no en las leyendas más ostentosas que aparecen en el envase del producto con un fin únicamente comercial.

¿Es mejor la fruta pelada o sin pelar?

He aquí un buen dilema. Ciertamente, en el caso de que la fruta tenga un origen conocido, que nos permita saber a ciencia cierta que no puede llevar restos de pesticidas cuando la adquirimos, será mucho mejor consumirla con piel. Esto es así por dos razones; la piel aporta fibra; y, porque la parte de las frutas que concentra mayor cantidad de vitaminas es la más externa, con lo que un pelado profundo puede representar pérdidas importantes de estos nutrientes. Si por el contrario no conocemos el origen de la fruta, sería conveniente hacer un pelado, aunque no muy profundo. De esta manera nos aseguramos de que no ingerimos posibles restos de pesticidas, los cuales no eliminamos completamente ni mediante un lavado previo de la fruta.